Lo advierten economistas y empresarios consultados. Coinciden en que hay problemas de competitividad y persiste el atraso cambiario. No cuestionan la suba de importaciones. Pero estiman que el rojo llegaría a u$s 11.000 millones. El Gobierno dice que hay que mejorar créditos, costos y logística. Después de conocerse el desequilibrio comercial de enero -986 millones de dólares contra un rojo de 51 millones registrado en igual mes de 2017- las caras de preocupación en el gabinete económico se multiplicaron. “Hay que trabajar el tema competitividad y seguir buscando de manera gradual una mejora del tipo de cambio”, dijeron fuentes del Ministerio de Hacienda. Allí juzgan positivo el crecimiento de casi 30% en las exportaciones de origen industrial, pero admiten que hay mucho por corregir en materia de créditos, costos y logística en las economías regionales, sobre todo las vinculadas a la actividad primaria. Sigue en ver más...


Economistas y empresarios advierten que la falta de competitividad y el atraso cambiario proyectan un aumento del déficit comercial y prevén que el rojo de la balanza este año supere la cifra récord de u$s 11.000 millones.

En el gobierno prefieren hablar de las tareas pendientes para aumentar las exportaciones pero aclaran que “no se está pensando en el cierre de las importaciones, más allá de observar algunos casos puntuales y combatir el dumping”. La balanza de enero muestra que las exportaciones crecen en forma interanual 10,7 por ciento, pero las importaciones treparon un 32,1%. “Con crecimiento económico, las importaciones tienen un fuerte aumento”, justificó el funcionario.

Desde el sector empresario empezaron a surgir voces críticas en cuanto a la evolución de la balanza comercial. “En el inicio del año el sector de productores de alimentos no ha mostrado mayor movimiento. En cuanto a las exportaciones, a preocupación pasa por el tema competitividad”, advirtió Daniel Funes de Rioja, vicepresidente de la UIA y titular de Copal, Coordinadora de Productores de Alimentos.

Funes es enfático al señalar que en Argentina “varían los costos y por la incidencia de éstos si se toca el precio internacional se enfría el mercado”, aunque expresó cierto optimismo de cara a los próximos meses. “Podría haber alguna mejora de las exportaciones producto del crecimiento de Brasil y el tipo de cambio”.

Sebastián Martínez, de la consultora Abeceb, consideró que “si bien el balance es negativo, hay cuestiones para destacar. La dinámica de las exportaciones industriales fue mejor de lo que se esperaba. Crecieron tanto en precios como en cantidades. Es un dato muy positivo”.

Para Martínez, en cuanto a las importaciones “no se puede decir si determinado nivel es bueno o malo. Hay que preguntarse ¿para qué se está importando?”. “Si uno mira las cifras hay una preponderancia cada vez mayor de la importación de bienes de capital. Es importante que se esté modernizando el sector productivo local”, opinó el economista.

No obstante, Martínez admitió que la consultora tiene proyecciones de un déficit más abultado. “En 2017 el déficit cerró en 8.500 millones, equivale a 1,5 por ciento del PBI, nivel similar al que teníamos a mediados de los ‘90. Para este año el déficit comercial va a ser más elevado, un crecimiento de las exportaciones de 4,5% e importaciones cerca de 9 puntos. Esperamos u$s 11.500 millones de déficit”, dijo.

Mucha voces consideran que habrá déficit importante en los próximos tres años y llevará un buen tiempo lograr equilibrio comercial. Se reconoce que ha mejorado el tipo de cambio pero dicen que el punto de equilibrio está entre 24 y 25 pesos. El economista Nicolás Alonzo, de la consultora Ferreres, dijo que “en 2017 se perdió dinamismo exportador y también hubo un repunte de importaciones, sobre todo bienes de capital”.

“El déficit por el momento no es preocupante. Si hay déficit de cuenta corriente del país, es esencial es corregir los desequilibrios internos como el déficit fiscal y mejorar la competitividad”, dijo. Y consideró que este año el desequilibrio comercial se ubicará en torno a los u$s11.200 millones.